Una persona puede no presentar una enfermedad activa y, aun así, experimentar limitaciones importantes para comer, comunicarse, trabajar o participar socialmente.
Definir la salud no es un ejercicio de vocabulario: la definición elegida determina qué problemas vemos, qué resultados consideramos importantes y qué respuestas esperamos de los profesionales y de los sistemas de salud.
🔎 ¿Está sana esta persona?
Ejemplo construido: una persona termina su tratamiento odontológico y no presenta enfermedad bucal activa que requiera intervención inmediata. Sin embargo, refiere dificultad para masticar algunos alimentos y evita sonreír en reuniones sociales. ¿Qué conclusión es la más completa?
Objetivo didáctico
Al finalizar esta lección podrás explicar cómo diferentes concepciones de salud modifican la manera de interpretar una situación sanitaria, distinguiendo la ausencia de enfermedad, el bienestar multidimensional, la salud como recurso para la vida y su aplicación al concepto de salud bucal.
Introducción
En las dos lecciones anteriores la salud pública se presentó como una disciplina interesada en poblaciones y se explicó que los resultados de salud se relacionan con múltiples determinantes. Surge entonces una pregunta anterior a cualquier medición: ¿qué entendemos por salud?
La pregunta importa porque ninguna definición es completamente neutra. Si la salud se identifica únicamente con la ausencia de enfermedad, las acciones se concentrarán principalmente en detectar y tratar alteraciones. Si además se consideran el bienestar, la capacidad para realizar actividades y la participación social, aparecen otros resultados relevantes.
Por ello, las definiciones funcionan como marcos de observación. Indican qué aspectos consideramos significativos, qué preguntas formulamos y qué resultados buscamos proteger o recuperar.
💡 Idea rectora
Definir la salud establece qué cuenta como un resultado sanitario relevante. Cambiar la definición puede cambiar la forma de describir a una persona, una población y la finalidad de una intervención.
Desarrollo del tema
Salud como ausencia de enfermedad
Una primera manera de aproximarse a la salud consiste en observar si existe una enfermedad, lesión o alteración identificable. Esta perspectiva ha sido fundamental para el desarrollo de la medicina y de la odontología porque permite reconocer procesos patológicos, establecer diagnósticos y seleccionar tratamientos.
Su fortaleza está en la precisión: frente a una alteración concreta, el profesional puede describir signos, síntomas, mecanismos y consecuencias. En estomatología, identificar caries, enfermedad periodontal, lesiones de tejidos orales u otras condiciones constituye una parte indispensable de la atención.
El límite aparece cuando se convierte la ausencia de enfermedad en una explicación completa de la salud. Una persona puede no presentar patología activa y, sin embargo, experimentar dolor previo persistente, limitaciones funcionales, dificultades para realizar actividades cotidianas o afectación de su bienestar y participación.
Por ello, una concepción biomédica resulta muy útil para comprender la enfermedad, pero puede ser insuficiente cuando se pretende explicar toda la experiencia de salud.
🧭 Cambia la pregunta
Selecciona una lente para observar el mismo caso.
Aplicación profesional: declarar que un tratamiento eliminó una lesión responde una pregunta clínica importante. Declarar que la persona recuperó su salud puede exigir además valorar qué ocurrió con su función, su bienestar y las actividades que la condición afectaba.
Salud como bienestar multidimensional
La Constitución de la Organización Mundial de la Salud produjo una ampliación decisiva al plantear que la salud comprende el bienestar físico, mental y social y que no puede reducirse a la ausencia de enfermedad o afección.
La importancia disciplinar de esta formulación está en que desplaza la frontera de lo sanitario. Si la dimensión mental y la dimensión social forman parte de la salud, entonces los resultados relevantes no pueden limitarse a detectar lesiones o normalizar indicadores biológicos.
Esta ampliación ayudó a consolidar perspectivas integrales. El modelo biopsicosocial, asociado con George Engel, también cuestionó la suficiencia de una explicación exclusivamente biomédica y propuso integrar dimensiones biológicas, psicológicas y sociales para comprender la enfermedad y la atención.
Sin embargo, interpretar el bienestar como un estado de perfección permanente puede resultar problemático. En la vida real existen personas con enfermedades crónicas o limitaciones que conservan capacidades, autonomía, participación y bienestar en dimensiones importantes de su vida. Por ello surgieron formulaciones que enfatizan la salud de manera más dinámica.
🧩 ¿Qué añade una visión multidimensional?
Aplicación profesional: un resultado odontológico técnicamente satisfactorio puede ser insuficiente para describir la salud si no se consideran también las consecuencias funcionales, emocionales y sociales que la condición o su tratamiento tienen para la persona.
Salud como recurso para la vida cotidiana
La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud introdujo otra forma útil de comprender el concepto: la salud puede verse como un recurso para la vida cotidiana, no simplemente como una meta final.
La diferencia es importante. En lugar de imaginar la salud como un estado estático al que se llega una vez eliminados todos los problemas, esta perspectiva permite comprenderla como una capacidad que ayuda a las personas y comunidades a realizar aspiraciones, satisfacer necesidades y desenvolverse frente a su entorno.
Desde esta mirada, una persona puede vivir con una condición de salud y conservar recursos para participar, decidir, relacionarse y realizar actividades significativas. Del mismo modo, mejorar la salud puede significar aumentar capacidades y oportunidades, no únicamente eliminar diagnósticos.
Esta concepción conecta directamente con la promoción de la salud. Si la salud se construye en la vida cotidiana, entonces los lugares donde se estudia, trabaja, convive y recibe atención se convierten en escenarios relevantes para protegerla y mejorarla.
Figura 1. Ampliación conceptual de la mirada sobre salud. Elaboración didáctica a partir de la Constitución de la OMS, la Carta de Ottawa y el enfoque biopsicosocial.
🔍 Amplía una valoración paso a paso
Aplicación profesional: preguntar únicamente «¿hay enfermedad?» produce información necesaria, pero una atención orientada a salud puede añadir «¿qué puede hacer esta persona?, ¿qué experimenta y cómo participa en su vida cotidiana?».
Salud bucal: enfermedad, función y dimensión psicosocial
La definición contemporánea de salud bucal de la Organización Mundial de la Salud refleja esta evolución conceptual. No se limita a la ausencia de caries, enfermedad periodontal u otras patologías, sino que incorpora el estado de la boca, los dientes y las estructuras orofaciales en relación con funciones esenciales y dimensiones psicosociales.
Entre las funciones relevantes se encuentran comer, respirar y hablar. La definición también reconoce aspectos como bienestar, confianza personal y capacidad para relacionarse y trabajar sin que el dolor, la incomodidad o la vergüenza derivados de la condición bucal constituyan una limitación.
Esta formulación tiene una consecuencia disciplinar importante: un indicador clínico no describe por sí solo todo el estado de salud bucal. Dos personas con hallazgos clínicos semejantes pueden experimentar consecuencias funcionales o sociales diferentes.
También ocurre lo contrario: una intervención técnicamente exitosa puede no haber recuperado todavía todos los resultados que importan a la persona. Por ello, las medidas clínicas y las medidas relacionadas con función, bienestar o calidad de vida pueden aportar información complementaria.
🦷 ¿Qué dimensión está siendo observada?
Un paciente ya no presenta la lesión que motivó el tratamiento, pero informa que todavía evita ciertos alimentos porque no puede masticarlos cómodamente. ¿Qué añade este dato?
🔭 La pregunta disciplinar cambia
Una concepción centrada en enfermedad pregunta principalmente qué patología existe. Una concepción amplia añade qué puede hacer la persona, qué repercusiones experimenta y de qué manera su condición bucal influye en su bienestar y participación.
Aplicación profesional: estudiar salud pública bucal requiere combinar indicadores clínicos con una comprensión de las consecuencias que los problemas bucales tienen sobre las personas y poblaciones. La definición elegida determina qué resultados serán considerados relevantes.
Conclusión
La salud puede definirse desde perspectivas que enfatizan elementos diferentes. La ausencia de enfermedad aporta una referencia clínica indispensable; la concepción multidimensional incorpora bienestar físico, mental y social; y la idea de salud como recurso introduce capacidades, vida cotidiana y participación.
Estas formulaciones no tienen que entenderse como definiciones que se eliminan unas a otras. Pueden considerarse lentes complementarias. La utilidad de cada una depende de la pregunta que se intenta responder.
Para la estomatología, esta ampliación es especialmente relevante. La salud bucal no termina donde desaparece una lesión: también comprende funciones, bienestar y dimensiones psicosociales. Por ello, definir qué entendemos por salud modifica la manera de valorar resultados clínicos y poblacionales.
En la siguiente lección, Enfoques de salud pública para la prevención, esta discusión se convertirá en acción: si la salud es más que ausencia de enfermedad, prevenir tampoco puede limitarse únicamente a impedir que aparezca una lesión.
🔭 Para seguir aprendiendo
- ¿Qué información se pierde cuando una evaluación de salud registra exclusivamente la presencia o ausencia de enfermedad?
- ¿Qué resultados funcionales serían relevantes en una valoración de salud bucal?
- ¿Cómo puede cambiar una intervención cuando su objetivo es mejorar capacidades y bienestar, además de tratar una lesión?
Actividad de aprendizaje autónoma
Actividad: Una situación, tres formas de definir la salud.
Elabora un cuadro comparativo y una explicación breve que muestren cómo cambia la interpretación de una misma situación cuando la salud se comprende como ausencia de enfermedad, como bienestar multidimensional y como recurso o capacidad para la vida cotidiana.
Situación construida: una persona concluyó el tratamiento de una condición bucal. En la valoración actual no se identifica enfermedad activa que requiera intervención inmediata, pero todavía presenta una limitación para realizar una función oral y refiere repercusiones en una actividad social cotidiana.
- Describe la situación. Resume en dos o tres oraciones qué elementos clínicos, funcionales y sociales aparecen en el caso.
- Explica la primera definición. Indica cómo se interpretaría el caso si la salud se entendiera principalmente como ausencia de enfermedad.
- Explica la segunda definición. Señala qué información adicional se vuelve relevante al incorporar bienestar físico, mental y social.
- Explica la tercera definición. Describe qué cambia al considerar la salud como recurso o capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana.
- Relaciona el caso con salud bucal. Explica por qué función y dimensión psicosocial forman parte de una concepción amplia de salud bucal.
- Concluye. Redacta un párrafo que explique por qué diferentes definiciones pueden producir valoraciones distintas de una misma situación.
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Formato de entrega: PDF de una a dos páginas. Incluye un cuadro con tres columnas y una explicación final de 250 a 350 palabras.
Si medimos únicamente enfermedad, ¿qué parte de la experiencia de salud bucal podría permanecer invisible?
Referencias bibliográficas
- Daly, B., Batchelor, P., Treasure, E., & Watt, R. (2013). Essential dental public health. Oxford University Press.
- Engel, G. L. (1977). The need for a new medical model: A challenge for biomedicine. Science, 196(4286), 129–136.
- World Health Organization. (1948). Constitution of the World Health Organization. World Health Organization.
- World Health Organization. (1986). Ottawa Charter for Health Promotion. World Health Organization.
- World Health Organization. (2025). Oral health. World Health Organization.