Enfoques y modelos curriculares

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Elegir un modelo curricular porque coincide con nuestras preferencias teóricas puede ser tan débil como elegirlo porque es el más conocido.

Un modelo debe juzgarse por las decisiones que ayuda a resolver, los supuestos que introduce, el papel que concede a los actores y su compatibilidad con la competencia, el contexto y las condiciones reales del proyecto.

Dilema de apertura

Un equipo afirma: «Elegimos el modelo de Stenhouse porque nos parece más innovador». ¿Cuál es la principal debilidad de la justificación?

Qué lograrás

Objetivo didáctico

🎯 Al finalizar esta sesión, el equipo será capaz de
evaluar enfoques y modelos de desarrollo curricular mediante criterios de coherencia, participación, alineación, adaptabilidad y capacidad de revisión, para seleccionar y justificar un modelo rector —o una combinación explícitamente fundamentada— compatible con las decisiones acumuladas en su proyecto.

Punto de partida

Introducción

Después de seis sesiones de construcción, el equipo ya posee suficiente evidencia para evitar una práctica frecuente: seleccionar primero un modelo y obligar después al proyecto a caber dentro de él. L7 invierte esa lógica. La fundamentación, la arquitectura, las condiciones de implementación y el contexto normativo ya existen; ahora los modelos serán juzgados frente a esas decisiones.

Para esta lección utilizaremos una distinción analítica. Un enfoque curricular expresa una orientación general acerca de qué se considera conocimiento valioso, cómo se entiende el aprendizaje, quién participa en las decisiones y qué relación debe existir entre diseño y práctica. Un modelo curricular hace más operativa esa orientación al organizar preguntas, decisiones o relaciones que permiten desarrollar un currículo.

Ningún modelo resuelve todas las tensiones del diseño. Algunos hacen especialmente visible la relación entre objetivos, experiencias y evaluación; otros desplazan el desarrollo hacia el diagnóstico y la participación de quienes trabajan en la práctica; otros enfatizan que el currículo debe permanecer abierto a investigación y revisión; y otros obligan a diseñar desde el aprendizaje que deberá demostrarse.

Evaluar modelos implica, por tanto, preguntar qué problema hacen visible y cuál podrían ocultar. La comparación rigurosa no busca coronar un modelo universal, sino seleccionar la arquitectura intelectual que mejor explique las decisiones de un proyecto concreto.

⚠ Precaución de L7
Combinar modelos no es necesariamente incorrecto. Lo incorrecto es producir un eclecticismo sin reglas: tomar de cada autor aquello que conviene sin explicar compatibilidades, tensiones ni qué modelo gobierna las decisiones cuando aparecen contradicciones.

El contenido

Desarrollo del tema

01

Tyler: coherencia mediante propósitos, experiencias, organización y evaluación

Ralph W. Tyler estructura el problema curricular alrededor de preguntas relacionadas con los propósitos educativos, la selección de experiencias capaces de favorecerlos, su organización y la evaluación de su efectividad. Esta lógica proporciona una ventaja importante: obliga a mostrar relaciones entre lo que se pretende alcanzar y aquello que el currículo realmente hace.

Reducir a Tyler a una secuencia mecánica de objetivos conductuales sería una lectura limitada. En su planteamiento intervienen también estudios del alumnado, de la vida contemporánea y de los especialistas, así como criterios filosóficos y psicológicos para seleccionar propósitos. La evaluación sirve además para revisar el programa, no únicamente para calificar estudiantes.

Su fortaleza gerencial es la trazabilidad: permite preguntar qué experiencia responde a qué propósito y qué evidencia permitirá valorar su funcionamiento. Puede ser especialmente potente cuando una institución necesita coordinación entre múltiples componentes, claridad sobre resultados o mecanismos explícitos de rendición de cuentas.

El riesgo aparece cuando el modelo se utiliza de manera reductiva: objetivos demasiado estrechos pueden dejar fuera aprendizajes emergentes, procesos difíciles de anticipar o dimensiones educativas cuyo valor no se agota en un resultado fácilmente mensurable. El problema no está en declarar propósitos, sino en suponer que todo valor educativo puede especificarse exhaustivamente antes de que ocurra la experiencia.

¿Cuándo aporta mayor valor?

Una organización administra un programa con varios componentes y detecta que cada docente interpreta de manera diferente qué resultados debe desarrollar. ¿Qué argumento favorecería razonablemente una lógica cercana a Tyler?

Aplicación al proyecto: revisen la matriz de alineación de L4. Evalúen si una lógica centrada en propósitos mejoraría alguna ruptura actual o si su propuesta ya posee suficiente trazabilidad y el problema principal se encuentra en otra dimensión.

02

Taba: desarrollo inductivo y proximidad con el contexto de la práctica

Hilda Taba concibe el desarrollo curricular como un proceso que debe sostenerse en diagnóstico, formulación de propósitos, selección y organización del contenido, experiencias de aprendizaje y evaluación. Una diferencia importante respecto de versiones altamente centralizadas del diseño es la relevancia concedida a quienes conocen de cerca a los participantes y la práctica educativa.

La lógica suele caracterizarse como inductiva: en lugar de partir exclusivamente de una estructura curricular cerrada definida desde niveles superiores, el desarrollo puede comenzar analizando necesidades y situaciones concretas para construir unidades, probarlas, revisarlas y avanzar hacia una estructura más amplia.

Su fortaleza aparece cuando la pertinencia contextual depende de conocimiento que difícilmente puede producirse exclusivamente desde una oficina central. La participación de docentes y otros actores permite que problemas, experiencias y restricciones de la práctica alimenten el desarrollo curricular desde etapas tempranas.

Sin embargo, participación no equivale automáticamente a calidad. Un proceso local puede reproducir hábitos, intereses particulares o problemas coyunturales si no dispone de criterios epistemológicos, evidencia y mecanismos de integración. La inducción necesita una arquitectura que permita convertir hallazgos locales en decisiones coherentes a escala de programa.

¿Participación o simple consulta?

Una institución afirma utilizar una lógica cercana a Taba porque envió una encuesta a los docentes, pero el currículo completo ya había sido decidido antes de recibir las respuestas. ¿Cuál evaluación es más sólida?

Aplicación al proyecto: revisen quién ha producido hasta ahora las decisiones del proyecto. Identifiquen una decisión que debería contrastarse con participantes, docentes o actores profesionales antes de considerarla suficientemente fundamentada.

03

Stenhouse: el currículo como proceso susceptible de investigación

Lawrence Stenhouse cuestiona una concepción en la que el currículo queda definido únicamente mediante resultados previamente especificados. Su modelo de proceso sitúa el valor educativo también en los principios que gobiernan las experiencias de enseñanza y aprendizaje.

Desde esta perspectiva, un currículo funciona como una propuesta que puede ponerse a prueba en la práctica. El docente no ocupa solamente el lugar de ejecutor: observa, interpreta y contribuye a revisar el currículo. De ahí la relación entre el modelo de proceso y la figura del teacher as researcher.

La fortaleza de este enfoque aparece cuando la calidad educativa depende de juicio profesional, deliberación y procesos que no deberían reducirse a cumplimiento mecánico. También resulta potente en innovaciones donde parte del conocimiento curricular se produce al estudiar cómo la propuesta funciona en contextos reales.

Su exigencia institucional es considerable. Reconocer al docente como investigador no significa permitir modificaciones intuitivas. Requiere principios explícitos, documentación, capacidad profesional para investigar la práctica y mecanismos mediante los cuales lo aprendido pueda regresar al desarrollo curricular.

¿Autonomía o investigación?

¿Cuál escenario representa mejor una lógica inspirada en Stenhouse?

Aplicación al proyecto: recuperen el sistema de implementación de L5. Evalúen si los docentes del programa serán únicamente ejecutores o si existe algún mecanismo mediante el cual puedan producir evidencia que modifique justificadamente el currículo.

04

Wiggins y McTighe: diseño inverso desde comprensión, evidencia y transferencia

El diseño inverso propone comenzar no con actividades ni con cobertura temática, sino con aquello que se espera que el estudiante comprenda y sea capaz de transferir. Después se determina qué evidencia permitiría demostrarlo y, solamente entonces, se planifican experiencias e instrucción.

La secuencia desplaza una pregunta frecuente —«¿qué contenidos vamos a impartir?»— por otra de mayor capacidad estructurante: «¿qué evidencia aceptaríamos como demostración de que el aprendizaje deseado realmente ocurrió?». Esta lógica guarda relación directa con la arquitectura construida en L4.

Su principal fortaleza es la alineación deliberada. También obliga a priorizar: si el aprendizaje esperado implica transferencia y comprensión profunda, no todos los contenidos pueden ocupar el mismo peso ni todas las evaluaciones pueden limitarse al reconocimiento de información.

El riesgo aparece cuando «diseñar hacia atrás» se reduce a redactar primero un producto final y después organizar actividades para producirlo. El modelo requiere que los resultados expresen aprendizajes relevantes y que la evidencia realmente permita inferir comprensión y transferencia; un producto vistoso no garantiza ninguna de las dos.

Diseñar hacia atrás no significa empezar por cualquier producto

Un equipo decide que su proyecto final será una presentación ejecutiva y, desde esa decisión, organiza todo el currículo. ¿Cuándo sería coherente con una lógica de diseño inverso?

Aplicación al proyecto: examinen el proyecto final previsto. Defiendan si constituye evidencia suficiente de la competencia terminal o si existe porque resulta administrativamente conveniente. Identifiquen qué resultados necesitan otras evidencias.

Figura 1. Los modelos desplazan el centro de gravedad de las decisiones curriculares.

Decisión curricular ¿qué lógica gobierna el proyecto? Tyler ¿cómo se relacionan propósitos, experiencias y evaluación? Taba ¿cómo alimenta la práctica el desarrollo del currículo? Stenhouse ¿cómo se investiga y mejora el currículo en la práctica? Wiggins y McTighe ¿qué evidencia demostrará comprensión y transferencia?

Tabla 1. Matriz comparativa para evaluar modelos, no para declarar un ganador universal.

ModeloCentro de decisiónFortalezaRiesgo de mal usoPregunta para elegirlo
TylerPropósitos y relación con experiencias y evaluación.Trazabilidad y coherencia.Reducir el aprendizaje a resultados estrechos o interpretar el proceso como receta rígida.¿Necesitamos fortalecer correspondencia y claridad de propósitos?
TabaDiagnóstico y construcción próxima a la práctica.Participación y sensibilidad contextual.Convertir opiniones locales en currículo sin suficiente contraste o integración.¿La calidad depende de conocimiento que poseen actores cercanos a la práctica?
StenhousePrincipios educativos y estudio del currículo en acción.Juicio profesional, investigación y revisión.Confundir investigación profesional con autonomía sin criterios ni documentación.¿Necesitamos que la implementación produzca conocimiento para rediseñar?
Wiggins y McTigheResultados deseados, evidencia y transferencia.Priorización y alineación hacia desempeño auténtico.Reducir diseño inverso a comenzar por un producto final sin demostrar qué aprendizaje representa.¿Necesitamos fortalecer evidencia de comprensión y transferencia?

🔭 Para seguir aprendiendo

  • ¿Qué modelo describe mejor lo que su equipo ya hizo, aunque no lo hubiera elegido conscientemente?
  • ¿Qué modelo resolvería una debilidad real del proyecto y no solo reforzaría decisiones que ya funcionan?
  • ¿Qué papel otorga su propuesta al docente: ejecutor, diseñador, investigador o una combinación explícita?
  • ¿Qué modelo exige capacidades institucionales que su sistema de implementación de L5 todavía no contempla?
  • ¿Qué incompatibilidad podría aparecer si combinan dos modelos sin definir cuál gobierna una decisión conflictiva?
Cierre

Conclusión

Los modelos curriculares no son etiquetas que deban colocarse al final de una fundamentación. Cada uno redistribuye la atención: Tyler vuelve especialmente visible la coherencia entre propósitos, experiencias y evaluación; Taba acerca el desarrollo a las necesidades y actores de la práctica; Stenhouse convierte la implementación en un espacio de investigación curricular; y Wiggins y McTighe colocan la evidencia de comprensión y transferencia antes de la planificación de experiencias.

Elegir uno implica aceptar determinadas responsabilidades. Una lógica centrada en alineación exige precisión en los resultados; una lógica inductiva exige participación real y capacidad de integrar evidencia local; un modelo de proceso exige profesores capaces de investigar y documentar; el diseño inverso exige evidencias auténticamente capaces de demostrar el aprendizaje que se declara.

Por ello, la pregunta final no es «¿qué modelo es mejor?», sino «¿qué modelo explica y fortalece mejor las decisiones que este proyecto necesita tomar?». Cuando el equipo combine aportaciones, deberá distinguir un modelo rector de mecanismos complementarios y argumentar que la combinación no introduce contradicciones.

Con L7 concluye la construcción conceptual evaluada mediante examen. En L8 el proyecto cambia de régimen de trabajo: los equipos dejarán de argumentar principalmente sobre el currículo y pondrán una parte de él en acción mediante microenseñanza.

Ahora tú

Actividad de aprendizaje en equipo

Actividad: Dictamen de selección y justificación del modelo curricular · Versión 7.0.

El equipo evaluará alternativas y emitirá un dictamen sobre el modelo que gobernará su propuesta. No se acepta una selección basada únicamente en afinidad, popularidad o descripción teórica. La decisión deberá demostrar compatibilidad con las versiones 0.1 a 6.0 del proyecto y producir, cuando corresponda, ajustes concretos.

Producto esperado: matriz comparativa, dictamen argumentado, declaración del modelo rector y revisión del diseño curricular, integrados al portafolio como Versión 7.0.

Instrucciones paso a paso:

  1. Recuperen la trayectoria completa. Revisen competencia, cuatro fuentes, arquitectura, sistema de implementación, evaluación y auditoría mexicana desarrollados entre L0 y L6.
  2. Definan los problemas que el modelo debe resolver. Seleccionen entre tres y cinco tensiones reales de su proyecto: alineación, participación, contextualización, autonomía docente, transferencia, evaluación, adaptación, investigación de la práctica u otras demostrables.
  3. Establezcan criterios antes de elegir. Construyan una matriz con al menos seis criterios: coherencia con la competencia, compatibilidad con las fuentes, capacidad de alineación, participación de actores, adaptabilidad, exigencias de implementación y capacidad de evaluación o revisión.
  4. Evalúen Tyler. Señalen qué decisiones fortalecería, qué problemas dejaría parcialmente abiertos, qué capacidades institucionales exigiría y qué riesgo tendría una aplicación reductiva.
  5. Evalúen Taba. Examinen si el proyecto necesita mayor construcción desde la práctica, qué actores deberían intervenir y cómo evitarían convertir opinión local en criterio curricular suficiente.
  6. Evalúen Stenhouse. Determinen si la institución podría sostener docentes como investigadores del currículo, qué principios deberían preservarse y qué mecanismos necesitarían para que la investigación produzca revisión institucional.
  7. Evalúen el diseño inverso. Comprueben si competencia, resultados y evidencias actuales permiten diseñar desde comprensión y transferencia o si el proyecto final está funcionando únicamente como producto administrativo.
  8. Construyan una comparación adversarial. Para cada modelo elaboren primero el argumento más fuerte a favor y después la objeción más fuerte en contra aplicada específicamente a su proyecto.
  9. Seleccionen un modelo rector. Identifiquen cuál gobernará las decisiones cuando existan tensiones entre alternativas. La decisión debe derivarse de criterios y evidencia del proyecto.
  10. Definan complementos si son necesarios. Pueden incorporar mecanismos procedentes de otros modelos, pero deberán explicar qué problema resuelven y por qué no contradicen al modelo rector.
  11. Realicen una prueba de incompatibilidad. Identifiquen al menos una combinación que no adoptarían porque introduciría una contradicción o una exigencia institucional que no pueden sostener.
  12. Revisen las versiones anteriores. Señalen al menos tres decisiones de L4, L5 o L6 que deben confirmarse, modificarse o explicitarse como consecuencia del modelo seleccionado.
  13. Preparen L8. Seleccionen una sesión, componente o experiencia de su propio programa cuya microenseñanza pueda funcionar como prueba de las decisiones del modelo elegido.
  14. Emitan el dictamen. Redacten una conclusión ejecutiva donde indiquen modelo rector, criterios de selección, alternativas descartadas, complementos aceptados, límites del modelo y consecuencias para el proyecto.
  15. Actualicen la bitácora. Registren decisión, alternativas comparadas, evidencia utilizada, principal desacuerdo del equipo, ajuste realizado y aspecto que será puesto a prueba en L8.
  16. Apliquen la rúbrica. Autoevalúen el dictamen y documenten al menos dos modificaciones producidas por la revisión.

Probador de selección del modelo

Utilicen este planificador para comprobar si su elección está basada en una necesidad real del proyecto.

📄 Evidencia para el portafolio

La Versión 7.0 · Dictamen de modelo curricular debe permitir identificar:

  • los problemas concretos de diseño que deberá resolver el modelo;
  • los criterios establecidos antes de la selección;
  • la evaluación de Tyler, Taba, Stenhouse y diseño inverso;
  • los argumentos favorables y objeciones aplicados al proyecto;
  • el modelo rector seleccionado;
  • las alternativas descartadas y la razón de su descarte;
  • los componentes complementarios procedentes de otros modelos, si existen;
  • la prueba de compatibilidad entre modelo rector y complementos;
  • las capacidades institucionales necesarias para sostener la elección;
  • los cambios introducidos en L4, L5 o L6;
  • el componente que será puesto a prueba mediante microenseñanza en L8;
  • la bitácora completa de la decisión.

Rúbrica L7. Selección y justificación del modelo curricular.

Criterio4 · Sólido3 · Consistente2 · En desarrollo1 · Insuficiente
Criterios de evaluaciónDefine antes de seleccionar criterios explícitos, pertinentes y derivados de problemas reales del proyecto.Los criterios son pertinentes y permiten comparar modelos, aunque alguno requiere mayor operacionalización.Los criterios son generales y varias valoraciones dependen de preferencias del equipo.El modelo se elige antes de establecer criterios o por afinidad, popularidad o autoridad del autor.
Análisis comparativoEvalúa fortalezas, límites, supuestos y exigencias de cada alternativa utilizando los mismos criterios y evidencia del proyecto.La comparación distingue adecuadamente las alternativas y reconoce ventajas y límites principales.Predomina la descripción teórica y la aplicación al proyecto es irregular.Resume autores sin comparar consecuencias ni alternativas.
Justificación del modelo rectorLa elección se deriva de criterios, supera alternativas plausibles y explica qué decisiones concretas gobernará.La selección es coherente y defendible, aunque alguna consecuencia del modelo requiere explicitarse.El modelo parece pertinente, pero la superioridad frente a alternativas está parcialmente argumentada.La selección funciona como etiqueta teórica sin efecto demostrable sobre el diseño.
Coherencia de la integraciónLos aportes complementarios poseen función explícita, son compatibles con el modelo rector y se identifican criterios para resolver tensiones.La combinación es mayormente coherente, aunque alguna relación necesita fundamentación adicional.Se combinan modelos útiles, pero no queda claro qué lógica gobierna cuando aparecen contradicciones.El proyecto mezcla autores y procedimientos sin analizar compatibilidad.
Consecuencias sobre el proyectoLa selección confirma o modifica decisiones concretas de arquitectura, implementación y evaluación, y prepara una prueba coherente en L8.Produce ajustes pertinentes y muestra relación clara con las versiones anteriores.Existen algunos ajustes, pero la mayor parte del proyecto permanece igual sin explicación.La declaración del modelo no produce ninguna consecuencia observable.
Juicio y trazabilidadReconoce límites, evidencia contraria y condiciones que podrían obligar a revisar la decisión, conservando la trayectoria completa de versiones.La decisión está documentada y reconoce los principales límites del modelo.La bitácora registra la elección, pero minimiza incertidumbres o evidencia que podría cuestionarla.Presenta la elección como definitiva y autoevidente, sin documentar alternativas ni límites.
🤔

Si eliminaran el nombre del autor de su modelo elegido, ¿seguirían pudiendo demostrar por qué esa lógica de diseño es la más adecuada para su proyecto?

Referencias bibliográficas

  • Stenhouse, L. (1975). An introduction to curriculum research and development. Heinemann Educational Books.
  • Taba, H. (1962). Curriculum development: Theory and practice. Harcourt, Brace & World.
  • Tyler, R. W. (2013). Basic principles of curriculum and instruction. University of Chicago Press. (Original work published 1949).
  • Wiggins, G., & McTighe, J. (2005). Understanding by design (Expanded 2nd ed.). ASCD.