Componentes del currículo

Introducción

El proceso de enseñanza y aprendizaje en el aula escolar es complejo y requiere de la participación activa y consciente tanto del profesor como del alumno. Para lograr que este proceso sea eficiente, es importante tener en cuenta algunos aspectos clave como la definición de objetivos y contenidos de enseñanza, el uso de metodologías y técnicas adecuadas, la evaluación de los procesos y el logro de los aprendizajes, y la consideración del contexto y las características individuales de cada estudiante. Además, es fundamental contar con un programa escolar y una adecuada programación que permitan planificar y organizar las actividades de enseñanza y aprendizaje de manera coherente y efectiva.

En esta clase, se analizará un modelo de diseño curricular y sus componentes, que incluyen: qué enseñar, cuándo enseñar, cómo enseñar y qué, cómo y cuándo evaluar. También se explorará la diferencia entre los términos programa y programación.

Desarrollo del tema

¿Qué enseñar?

El proceso de creación de un proyecto curricular involucra la consideración de una amplia variedad de elementos. Antes de examinar cada uno de ellos, es importante entender algunas características del diseño curricular. En cuanto a su estructura, debe ser flexible para permitir la adaptación a diferentes contextos, necesidades de los estudiantes y recursos disponibles.

El diseño curricular no debe confundirse con una programación detallada, sino que es la base para planificar el contenido de la enseñanza. Los proyectos curriculares tienen como objetivo mejorar y optimizar la educación y la actividad escolar, priorizando el pensamiento creativo, reflexivo y crítico, el desarrollo de la imaginación y el lenguaje, y la formación de competencias individuales y generales en los estudiantes. Para lograr este objetivo, es necesario establecer actividades que conducen a la consecución de objetivos relacionados con los contenidos, los propósitos y los diseños curriculares. En ese sentido, es importante que el diseño curricular sea flexible para poder adaptarse a la diversidad de los estudiantes.

Es relevante tener en cuenta las fuentes del currículo al diseñar un proyecto curricular, ya que deben considerarse los contextos sociales y culturales, las teorías psicológicas del aprendizaje y la práctica pedagógica, especialmente el constructivismo y los aprendizajes significativos. Esto permitirá diseñar contenidos y actividades con una secuenciación y grado de complejidad adecuados, así como planificar una evaluación para identificar aspectos a mejorar.

Cada diseño curricular debe estar orientado por un enfoque, que es una idea general para desarrollar los contenidos curriculares y que se basa en teorías del aprendizaje o enfoques instrumentales o formativos. Antes de iniciar el diseño de un proyecto curricular, es importante tener en cuenta qué se va a enseñar, a quién va dirigida la enseñanza y cómo se logrará lo que se quiere enseñar.

Por lo anterior, los objetivos educativos son un punto de partida, ya que se tratan de descripciones claras, precisas y concretas de lo que se pretende lograr con el diseño curricular y pueden ser generales, particulares o específicos, dependiendo de la temporalidad del diseño curricular. Adicionalmente los contenidos curriculares seleccionados pueden tener diferentes intenciones educativas, como enfoques instrumentales o formativos, y deben estar estrechamente vinculados con las actividades de enseñanza-aprendizaje, tanto del profesor como del alumno.

¿Cuándo enseñar?

El segundo componente del diseño curricular se refiere a la secuenciación de los contenidos, es decir, cómo deben presentarse y en qué orden. Al elegir la secuencia de presentación de los contenidos, es importante considerar las aportaciones de la psicología al área educativa y tratar de utilizar situaciones reales y significativas para los estudiantes.

Una forma de hacer que el aprendizaje sea más accesible es iniciar con conceptualizaciones generales y luego avanzar hacia conceptualizaciones más específicas, siguiendo la teoría de los conocimientos significativos. Al determinar la secuencia de los contenidos, el diseñador curricular debe utilizar sus habilidades de pensamiento para evaluar la estructura interna de los contenidos y cómo se relacionan entre sí.

Los criterios para secuenciar los contenidos pueden incluir su relación con hechos, conceptos, indagación, aprendizaje y utilización. El diseñador curricular tiene la libertad de crear sus propios contenidos y agregarles sus propias relaciones.

¿Cómo enseñar?

El diseño curricular incluye la consideración de cómo enseñar para lograr los objetivos y hacer que los contenidos sean apropiados para los estudiantes. Para hacer realidad la visión de enseñanza descrita en el diseño curricular, los profesores deben tener curiosidad intelectual, creatividad y amor por el arte y la lectura para ser capaces de enseñar de manera efectiva.

Además, el profesor deberá ser capaz de identificar a sus estudiantes, incluyendo sus habilidades y cómo aprenden, y también conocer el contexto del centro educativo y la comunidad, al tiempo que planifica las actividades y selecciona materiales y recursos adecuados para la enseñanza.

La didáctica general y la didáctica específica, las teorías del aprendizaje y la psicología educativa, así como la elección de estrategias y técnicas, son una consideración importante en este componente.

¿Qué, cómo y cuándo evaluar?

La evaluación es una actividad que se realiza en la escuela para determinar el progreso de los estudiantes en relación con los objetivos, contenidos y actividades de aprendizaje. También es necesario evaluar la labor del profesorado y detectar lo que se ha hecho bien o lo que debe mejorarse o no se ha logrado según lo planificado.

La evaluación puede hacerse de manera grupal, promoviendo la autoevaluación individual de cada estudiante. Los criterios para evaluar a los estudiantes incluyen los conocimientos previos y el logro de los objetivos de enseñanza y la adquisición de los contenidos propuestos. Los instrumentos y técnicas de evaluación dependen de lo que se quiere evaluar y se dividen en conocimientos, habilidades y actitudes.

En este último componente, la evaluación se puede realizar al inicio de un curso o tema (evaluación diagnóstica), durante el proceso educativo (evaluación formativa) o al final de un bloque de contenido (evaluación sumativa). Es importante seguir la normativa de los centros o instituciones educativas y garantizar la transparencia y objetividad en el proceso de evaluación, así como promover la retroalimentación y el diálogo constructivo para mejorar el aprendizaje y la enseñanza. Para evaluar, se deben establecer criterios y utilizar diferentes tipos de instrumentos.

Programa y programación

El programa es una herramienta que el profesor debe conocer y que generalmente es el resultado de un trabajo de varios expertos en distintas áreas. Contiene los objetivos, contenidos y recursos necesarios para la planeación didáctica. La programación, por su parte, es la planificación de cómo llevar a cabo los objetivos, contenidos y actividades de aprendizaje en el aula, basándose en el programa. La relación entre el programa y la programación es cercana en términos de tiempo y espacio, ya que ambos son recursos didácticos que se utilizan en el aula, pero también es amplia, ya que se tienen en cuenta todos los factores involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La programación puede ser más complicada cuando se trata de grupos con necesidades educativas diversas, lo que requiere una adaptación curricular especial.