Una pregunta bien redactada puede ser metodológicamente innecesaria; una pregunta necesaria puede producir un dato inútil si está mal construida.
El reto de esta sesión no es producir muchas preguntas. Es construir únicamente aquellas que puedan demostrar de dónde provienen, qué evidencia deben producir y qué función cumplen dentro de tu tesis.
🧠 ¿La pregunta parece buena o realmente sirve?
Una matriz identifica la dimensión “retroalimentación para la mejora” y establece como evidencia necesaria conocer si el estudiante recibe orientaciones que le permiten identificar cómo revisar su trabajo. ¿Cuál sería el mejor punto de partida antes de redactar el reactivo definitivo?
Objetivo didáctico
🎯 Al terminar esta sesión
Construirás un banco inicial de componentes instrumentales derivado de tu Matriz de congruencia v1, formulando indicadores e ítems en la ruta cuantitativa o preguntas y profundizaciones en la ruta cualitativa, y justificarás la función de cada componente según la evidencia que tu tesis necesita producir.
La palabra clave es derivado. En L4 no se premia la creatividad de formular preguntas interesantes si esas preguntas no tienen una genealogía metodológica identificable.
El banco que construyas será deliberadamente provisional. Las sesiones posteriores todavía deberán revisar escalas, niveles de medición, codificación, coherencia técnica y validez de contenido. Por eso hoy no interesa declarar que un ítem está “terminado”; interesa demostrar que merece existir.
Introducción
En la Matriz de congruencia de L3 estableciste una cadena que conecta pregunta u objetivo, referente teórico, variable o categoría, dimensión o eje y evidencia requerida. L4 añade el siguiente eslabón: ¿qué tendrá que ocurrir en el instrumento para que esa evidencia pueda producirse?
En la ruta cuantitativa, la respuesta puede requerir la construcción de indicadores que hagan más específica la representación de una dimensión. A partir de ellos se redactarán ítems o preguntas cuya respuesta pueda codificarse posteriormente. El indicador orienta aquello que necesita representarse; el ítem constituye una tarea concreta que se presenta al participante.
Artino et al. (2014) describen el desarrollo de cuestionarios como un proceso que requiere articular la literatura, la construcción de ítems y su revisión antes de utilizarlos. Boateng et al. (2018) sitúan igualmente la definición del dominio y la generación de ítems antes de las etapas posteriores de validación.
En la ruta cualitativa el tránsito es diferente. Un eje de indagación puede traducirse en una pregunta principal que abra una experiencia, práctica o significado y en posibles profundizaciones que permitan solicitar ejemplos, razones, contrastes o secuencias. Kallio et al. (2016) plantean el desarrollo de una guía semiestructurada como un proceso metodológico que incluye recuperación de conocimientos previos, formulación de la guía y prueba de su pertinencia.
Desarrollo del tema
El indicador no es todavía el ítem
En una ruta cuantitativa, el indicador cumple una función intermedia entre una dimensión relativamente abstracta y la evidencia que será solicitada mediante el instrumento. Ayuda a responder: ¿qué manifestación específica de esta dimensión necesito representar?
Supongamos que una dimensión se refiere a acompañamiento académico. “Acompañamiento académico” todavía es demasiado amplio para convertirse directamente en una pregunta. Un indicador podría delimitar, por ejemplo, la disponibilidad de orientación ante dificultades concretas; otro podría referirse a la especificidad de la retroalimentación recibida. Cada indicador reduce la amplitud conceptual y prepara una tarea de respuesta más precisa.
Eso no significa que los indicadores deban inventarse por intuición. Su relación con la dimensión debe poder justificarse desde la definición conceptual y los referentes adoptados. Un indicador que introduce un aspecto que la dimensión no contempla expande silenciosamente lo que el instrumento pretende representar.
El ítem llega después. Es la formulación concreta ante la cual la persona tendrá que realizar una operación: recordar una conducta, valorar una afirmación, seleccionar una categoría, estimar una frecuencia o responder de otra forma que la investigación pueda interpretar.
Figura 1: De la matriz conceptual al componente instrumental.
Nota: elaboración didáctica a partir de Artino et al. (2014), Boateng et al. (2018) y Kallio et al. (2016).
🔍 ¿Indicador o ítem?
Clasifica cada formulación. No importa solo el nombre: observa qué función cumple.
Aplicación a tu tesis: toma una dimensión cuantitativa de L3. Antes de escribir un reactivo, formula al menos dos manifestaciones distintas que podrían funcionar como indicadores. Después comprueba si realmente representan componentes de la dimensión o si estás agregando contenido nuevo.
Un ítem debe pedir una tarea interpretable
Un ítem no es solamente una oración. Es una tarea cognitiva que el participante deberá resolver para producir un dato. Tendrá que comprender qué se le pregunta, recuperar o elaborar información pertinente y traducirla a una forma de respuesta disponible.
Por ello, conviene que cada reactivo se concentre en un solo referente principal. Si una misma pregunta combina dos atributos, conductas o juicios, una sola respuesta puede volver imposible saber cuál de ellos determinó la elección del participante.
También debe revisarse la precisión del referente. Expresiones como “frecuentemente”, “de manera adecuada”, “regularmente” o “en general” pueden ser insuficientes si distintas personas las interpretan bajo marcos distintos. Cuando el fenómeno lo requiere, delimitar situación, periodo o conducta puede reducir ambigüedad.
Finalmente, la formulación no debería adelantar cuál respuesta parece académica, correcta o socialmente deseable. El instrumento necesita recuperar evidencia sobre la posición del participante, no comprobar si reconoce cuál respuesta aprobaría el investigador.
💡 Prueba del dato
Antes de aceptar un ítem, termina esta frase: “Cuando la persona responda, sabré algo acerca de…”. Si la respuesta incluye dos cosas diferentes, quizá el reactivo también las está mezclando.
🔧 Taller de reparación
Cada reactivo presenta un problema diferente. Identifica la revisión prioritaria.
Aplicación a tu tesis: audita tres preguntas cuantitativas que ya tengas. Para cada una escribe qué operación realizará el participante y qué dato producirás. Después elimina o divide cualquier reactivo cuya respuesta no pueda interpretarse de forma suficientemente específica.
En cualitativo, la pregunta abre y el sondeo profundiza
En la ruta cualitativa la pregunta principal no busca representar una dimensión mediante un valor. Su función consiste en crear condiciones para que la persona produzca material empírico relacionado con un eje de indagación: experiencias, decisiones, prácticas, explicaciones, episodios o significados.
Una pregunta demasiado abstracta puede producir discursos generales. En cambio, solicitar una situación concreta puede ayudar a reconstruir acontecimientos y decisiones. Después, los sondeos o profundizaciones permiten preguntar qué ocurrió, por qué fue importante, qué hizo la persona, qué cambió o qué contraste encuentra con otras experiencias.
El sondeo no debe funcionar como una pregunta inductora. “¿Eso ocurrió porque su director no le brindó suficiente apoyo?” introduce una explicación. “¿Qué considera que influyó en lo ocurrido?” conserva abierta la producción de significado y permite que la explicación provenga del participante.
Kallio et al. (2016) destacan que una guía semiestructurada rigurosa requiere una relación explícita con los propósitos del estudio y un proceso de desarrollo y prueba. Por ello, la flexibilidad de la entrevista no elimina la necesidad de justificar cada eje y cada pregunta central.
🔎 Cambia la profundidad, no la respuesta
Parte de una pregunta central y elige el sondeo que profundiza sin imponer una interpretación.
Aplicación a tu tesis: elige uno de tus ejes cualitativos. Redacta una pregunta central que permita recuperar una situación, experiencia, práctica o explicación y añade dos sondeos posibles. Después comprueba si alguno de los sondeos contiene ya la interpretación que esperas encontrar.
Tipos de preguntas y tamaño: la función manda sobre la cantidad
El programa de la asignatura incluye los tipos de preguntas y el tamaño del cuestionario. Ambas decisiones deben resolverse desde la función del instrumento y no mediante una cuota predeterminada.
En un cuestionario pueden emplearse preguntas cerradas cuando se necesita trabajar con categorías de respuesta previamente definidas; preguntas sobre conductas o frecuencias cuando el diseño requiere registrar acontecimientos o prácticas; reactivos valorativos cuando se representa una actitud o percepción; y preguntas abiertas cuando existe una razón metodológica para permitir una respuesta no prevista. La presencia de una pregunta abierta no convierte al cuestionario en cualitativo: importa la función que esa respuesta cumple dentro del diseño.
En una entrevista, las preguntas pueden desempeñar funciones de apertura, recuperación de episodios, explicación, contraste o profundización. Tampoco aquí la variedad debe ser decorativa. Una pregunta de contraste es útil cuando ayuda a explorar diferencias relevantes; no porque todas las entrevistas deban contener una.
Respecto al tamaño, no existe un número universal de preguntas que convierta un cuestionario en adecuado. Un instrumento demasiado corto puede dejar dimensiones sin cobertura; uno innecesariamente extenso incrementa carga y redundancia. La decisión debe equilibrar cobertura conceptual, calidad de las preguntas, condiciones de aplicación y carga para el participante.
Esta misma lógica aplica a una guía de entrevista. Una guía con muchas preguntas principales puede transformar el encuentro en un interrogatorio y reducir el espacio para profundizar. Una guía demasiado escueta puede dejar sin cobertura ejes centrales. El criterio vuelve a ser funcional: ¿cada pregunta contribuye a producir evidencia necesaria?
🚦 Semáforo del banco inicial
Selecciona una situación que describa tu borrador y revisa la decisión prioritaria.
Aplicación a tu tesis: cuenta únicamente después de auditar. Primero identifica cuántos indicadores o ejes necesitan cobertura; después determina cuántos componentes justificados has construido para cada uno. El número final debe ser consecuencia de esa arquitectura, no su punto de partida.
El banco inicial debe mostrar cobertura, redundancias y vacíos
Una lista de preguntas no permite evaluar fácilmente la arquitectura del instrumento. Por eso el producto de L4 será un banco trazable: cada componente deberá estar asociado con la fila de la matriz de L3 que lo justifica.
En la ruta cuantitativa, conviene registrar al menos la dimensión, el indicador, el ítem provisional y la clase de información que se espera producir. La escala o formato definitivo de respuesta podrá revisarse en L5.
En la ruta cualitativa, la misma lógica puede registrar eje de indagación, pregunta principal, función de la pregunta, posibles sondeos y tipo de evidencia buscada. El objetivo no es convertirla en una matriz rígida, sino poder comprobar la cobertura antes de aplicar la guía.
Este banco permite realizar tres diagnósticos: vacío, cuando una necesidad de información no tiene componente instrumental; redundancia, cuando varios componentes parecen producir la misma evidencia; y desalineación, cuando una pregunta existe pero no puede vincularse con una necesidad de la tesis.
Tabla 1: Estructura mínima del banco trazable.
| Ruta | Origen | Componente intermedio | Componente instrumental | Evidencia esperada | Estado |
|---|---|---|---|---|---|
| Cuantitativa | Dimensión | Indicador | Ítem provisional | Respuesta codificable | Conservar / revisar / eliminar |
| Cualitativa | Eje de indagación | Necesidad de información | Pregunta + sondeos | Relato, práctica, explicación o significado | Conservar / revisar / eliminar |
Nota: estructura didáctica propuesta para mantener la trazabilidad construida en L3.
🔎 Auditoría en cuatro preguntas
Revela las preguntas una a una y aplícalas a un componente real de tu banco.
Aplicación a tu tesis: somete a esta auditoría al menos un componente que te guste especialmente. Las preguntas preferidas también deben demostrar que son necesarias; la familiaridad con ellas no constituye evidencia de congruencia.
Conclusión
La construcción instrumental comienza a hacerse visible en esta sesión, pero continúa gobernada por las decisiones anteriores. Un indicador cuantitativo debe poder rastrearse hasta una dimensión; un ítem debe representar una necesidad concreta de evidencia. Una pregunta cualitativa debe vincularse con un eje de indagación y abrir material empírico pertinente; sus sondeos deben profundizar sin introducir anticipadamente la explicación del investigador.
La calidad del banco inicial no se evalúa por cantidad. Una batería extensa puede contener redundancias y vacíos al mismo tiempo. Una guía breve puede ser suficiente o insuficiente según la cobertura que logre. El criterio es si la arquitectura completa produce la evidencia que la tesis necesita y únicamente la evidencia que puede justificar.
A partir de este momento cada pregunta debe tener una identidad metodológica: sabemos de dónde viene, qué pretende producir y dónde se utilizará. Esa trazabilidad será especialmente importante cuando, más adelante, el instrumento pase por juicio de expertos para establecer evidencia de validez de contenido.
La siguiente sesión, L5. Escalas y decisiones de medición, se concentrará en la ruta cuantitativa cuando corresponda: escala de Likert, diferencial semántico, escalas bipolares, escalograma de Guttman y nivel de medición. La ruta cualitativa trabajará en paralelo la justificación de las formas de registro sin imponer escalas donde no sean metodológicamente pertinentes.
🔭 Para seguir aprendiendo
- ¿Qué pregunta de tu banco existe porque tu tesis la necesita y cuál existe solamente porque te parece interesante?
- ¿Tienes dos reactivos diferentes que, en realidad, producirían prácticamente el mismo dato?
- ¿Algún sondeo cualitativo contiene ya la explicación que esperas escuchar del participante?
- ¿Qué dimensión o eje sigue sin contar con un componente capaz de producir evidencia suficiente?
Actividad de aprendizaje autónoma
Producto: Banco inicial de componentes instrumentales v1.
Transforma la Matriz de congruencia instrumental de L3 en un primer banco trazable. El objetivo no es completar todavía el instrumento final, sino demostrar que cada componente propuesto responde a una necesidad de información identificable.
- Recupera tu Matriz de congruencia L3. Trabaja únicamente con filas sustentadas o señala expresamente las que continúan por justificar.
- Desarrolla la ruta correspondiente. Si tu instrumento es cuantitativo, formula indicadores para las dimensiones que requieren representación. Si es cualitativo, conserva los ejes de indagación y precisa qué información necesita producir cada uno.
- Construye componentes provisionales. En cuantitativo, redacta ítems derivados de los indicadores. En cualitativo, formula preguntas principales y posibles sondeos derivados de los ejes.
- Explicita el dato esperado. Para cada componente escribe qué sabrás, registrarás, compararás o interpretarás cuando obtengas una respuesta.
- Audita cada componente. Revisa unidad de contenido, claridad del referente, neutralidad y correspondencia con la evidencia requerida. En preguntas cualitativas comprueba además que no introduzcan de antemano la explicación esperada.
- Examina la cobertura. Identifica dimensiones o ejes sin componentes suficientes y márcalos como vacíos.
- Examina redundancias. Identifica componentes que produzcan evidencia prácticamente equivalente y decide si deben conservarse, revisarse o eliminarse.
- No fijes todavía la escala definitiva. En los ítems cuantitativos puedes anotar una forma tentativa de respuesta, pero su pertinencia será analizada en L5.
- Documenta las decisiones pendientes. Todo componente dudoso debe mostrar qué aspecto deberá resolverse antes de incorporarlo a la primera versión completa del instrumento.
🛠 Constructor de un componente trazable
Prueba con un componente antes de construir el banco completo. Si no puedes completar todos los enlaces, todavía existe una decisión metodológica pendiente.
Selecciona la ruta
📄 Evidencia de logro
El Banco inicial de componentes instrumentales v1 debe permitir identificar:
- la fila de la Matriz de congruencia L3 que origina cada componente;
- el indicador cuantitativo o foco cualitativo específico que justifica su formulación;
- el ítem, pregunta principal o sondeo provisional;
- la evidencia que se espera obtener;
- qué componentes presentan problemas de claridad, doble contenido o inducción;
- qué dimensiones o ejes permanecen sin cobertura;
- qué componentes son redundantes;
- qué componentes se conservarán, revisarán o eliminarán antes de la siguiente versión.
Si una persona del comité seleccionara cualquier pregunta de tu instrumento y te pidiera justificar su existencia sin hablar de cómo está redactada, ¿podrías demostrar qué evidencia necesita tu tesis de esa pregunta?
Referencias bibliográficas
- Artino, A. R., Jr., La Rochelle, J. S., Dezee, K. J., & Gehlbach, H. (2014). Developing questionnaires for educational research: AMEE Guide No. 87. Medical Teacher, 36(6), 463–474. doi: 10.3109/0142159X.2014.889814.
- Boateng, G. O., Neilands, T. B., Frongillo, E. A., Melgar-Quiñonez, H. R., & Young, S. L. (2018). Best practices for developing and validating scales for health, social, and behavioral research: A primer. Frontiers in Public Health, 6, 149. doi: 10.3389/fpubh.2018.00149.
- Kallio, H., Pietilä, A.-M., Johnson, M., & Kangasniemi, M. (2016). Systematic methodological review: Developing a framework for a qualitative semi-structured interview guide. Journal of Advanced Nursing, 72(12), 2954–2965. doi: 10.1111/jan.13031.