Una persona puede conocer perfectamente una recomendación de salud bucal, estar de acuerdo con ella y aun así no incorporarla de manera estable a su vida cotidiana.
El comportamiento depende de algo más que información: intervienen habilidades, oportunidades, rutinas, apoyos, prioridades, motivación y condiciones del entorno.
🔎 Si ya sabe qué hacer, ¿por qué no lo hace?
Una persona explica correctamente por qué una práctica de higiene bucal es importante y afirma que desea realizarla con regularidad, pero no consigue mantenerla. ¿Cuál interpretación es más adecuada?
Objetivo didáctico
Al finalizar esta lección podrás explicar por qué el cambio de comportamiento en salud bucal depende de la interacción entre capacidad, oportunidad y motivación, distinguiendo conocimiento de conducta, barreras individuales de contextuales y adopción inicial de mantenimiento del cambio.
Introducción
La promoción de la salud estudiada en la lección anterior mostró que informar no basta cuando las personas viven en condiciones que dificultan actuar. El cambio de comportamiento examina este problema desde una escala más próxima a las acciones cotidianas.
En salud bucal existen conductas relacionadas con higiene, alimentación, uso de productos preventivos, consumo de tabaco o alcohol y utilización de servicios. Los profesionales pueden recomendar cambios, pero la recomendación no produce automáticamente la conducta.
La guía británica Delivering Better Oral Health, actualizada en 2025, señala que proporcionar información puede aumentar conocimiento, pero generalmente no produce por sí solo cambios conductuales sostenidos. También reconoce que el cambio está influido por factores individuales, sociales, ambientales y socioeconómicos.
Esta lección utiliza el modelo COM-B como organizador introductorio. Su propuesta central es sencilla: para que ocurra una conducta deben existir condiciones suficientes de capacidad, oportunidad y motivación.
💡 Idea rectora
Antes de preguntar «¿por qué la persona no quiere cambiar?», conviene preguntar «¿qué necesita poder hacer, qué condiciones necesita tener y qué procesos motivacionales están influyendo en esa conducta?».
Desarrollo del tema
Conocer, querer y hacer no son la misma cosa
El conocimiento puede ser necesario para realizar una conducta, pero no garantiza su ejecución. Una persona puede saber qué práctica se recomienda y comprender sus beneficios sin incorporarla de manera estable.
La intención tampoco equivale al comportamiento. Decir «quiero cambiar» expresa una orientación favorable, pero todavía deben existir condiciones para convertir esa intención en una acción concreta.
Finalmente, realizar una conducta una vez no significa haberla mantenido. El comportamiento de salud suele ocurrir dentro de rutinas, horarios y contextos que pueden facilitar o interrumpir su repetición.
Por eso, atribuir una conducta únicamente a voluntad individual simplifica demasiado el problema. Una explicación más útil identifica las condiciones específicas que hacen posible o difícil la acción.
🧭 Tres afirmaciones, tres significados
Aplicación profesional: si una persona conoce la recomendación pero no la realiza, repetir información puede no responder al problema real. Primero debe identificarse qué está dificultando la conducta.
COM-B: capacidad, oportunidad y motivación
El modelo COM-B fue propuesto por Susan Michie, Maartje van Stralen y Robert West como núcleo de un marco para comprender y diseñar intervenciones de cambio de comportamiento. Sus iniciales proceden de Capability, Opportunity, Motivation y Behaviour.
La capacidad se refiere a poseer las condiciones físicas y psicológicas necesarias para ejecutar la conducta. Puede incluir conocimiento, comprensión, habilidades y capacidad para realizar una acción.
La oportunidad corresponde a condiciones externas que permiten o favorecen la conducta. Incluye elementos del ambiente físico y del entorno social, como acceso, tiempo, recursos, instalaciones o apoyo de otras personas.
La motivación incluye procesos que orientan y sostienen la conducta: deseos, intenciones, evaluaciones, respuestas emocionales y hábitos. En COM-B, estos tres componentes interactúan para producir el comportamiento.
🧩 Explora COM-B
Figura 1. Representación didáctica del modelo COM-B. Adaptado conceptualmente de Michie, van Stralen y West (2011).
Aplicación profesional: si la barrera principal es falta de habilidad, una intervención centrada exclusivamente en motivación no responde al problema; si la persona posee habilidad y motivación pero carece de acceso o tiempo, la oportunidad se vuelve central.
Identificar la barrera antes de elegir el apoyo
Una ventaja de COM-B es que obliga a realizar primero un diagnóstico conductual. En vez de seleccionar automáticamente una charla, un folleto o un recordatorio, se pregunta qué componente está limitando la conducta.
Una barrera de capacidad puede aparecer cuando la persona no comprende una recomendación o todavía no posee la habilidad necesaria. En ese caso, explicar, demostrar o practicar puede tener sentido.
Una barrera de oportunidad aparece cuando la persona podría realizar la conducta, pero su ambiente la dificulta. Las condiciones pueden incluir disponibilidad, recursos, horarios o apoyo social. Repetir información no modifica directamente esas condiciones.
Una barrera de motivación puede relacionarse con prioridades, dudas, experiencias previas, emociones, intenciones o hábitos. En estos casos, presionar o culpabilizar tampoco explica la complejidad de la conducta.
🔍 ¿Dónde está la barrera principal?
Una persona sabe cómo realizar una práctica de higiene y desea mantenerla, pero explica que durante su jornada laboral no dispone del recurso necesario ni de un espacio donde llevarla a cabo. ¿Qué componente destaca?
Aplicación profesional: la misma conducta ausente puede tener explicaciones distintas en dos personas. Por ello, utilizar siempre el mismo mensaje produce intervenciones poco sensibles a las barreras reales.
El cambio es un proceso, no un evento único
El cambio de comportamiento rara vez ocurre de manera instantánea y definitiva. Una persona puede comenzar sin considerar el cambio, después pensar en él, prepararse, actuar y posteriormente intentar mantener la nueva conducta.
Estas transiciones no tienen que seguir una trayectoria perfectamente lineal. Una persona puede avanzar, detenerse, regresar a una conducta anterior y después volver a intentarlo. Por ello, una recaída o interrupción no significa necesariamente que todo el proceso haya fracasado.
La guía de prevención en salud bucal del Reino Unido recomienda considerar el cambio como un ciclo y adaptar el apoyo al punto en que se encuentra la persona. También señala que pueden requerirse varios intentos antes de mantener un comportamiento nuevo.
Esto cambia el papel del profesional. En vez de suponer que todas las personas están listas para realizar inmediatamente la misma acción, conviene reconocer su disposición actual y proporcionar apoyo proporcional.
🔄 El cambio no siempre avanza en línea recta
Aplicación profesional: proporcionar un plan detallado a una persona que todavía no considera necesario cambiar puede ser menos útil que comprender primero sus razones y disposición; alguien que ya inició el cambio puede necesitar apoyo diferente para mantenerlo.
Apoyar el cambio no es ordenar el cambio
El profesional de la salud puede aportar información, enseñar habilidades, identificar barreras y ayudar a convertir una intención general en pasos concretos. Sin embargo, el cambio ocurre dentro de la vida de la persona y no únicamente durante la consulta.
Por ello, el apoyo conductual necesita comunicación centrada en la persona. Escuchar permite conocer prioridades, experiencias previas, dudas, obstáculos y recursos disponibles antes de seleccionar una estrategia.
La guía Delivering Better Oral Health propone adaptar el apoyo a la disposición para cambiar, utilizar metas alcanzables, identificar barreras, planificar cómo afrontar interrupciones y reforzar los esfuerzos realizados.
También reconoce que algunos obstáculos no pueden resolverse únicamente en el consultorio. Cuando la barrera se relaciona con acceso, recursos o condiciones sociales, la respuesta puede requerir otros servicios o modificaciones del entorno.
🧩 ¿Qué apoyo tiene más sentido?
Una persona afirma: «Quiero hacer el cambio y sé cómo hacerlo, pero cuando cambia mi rutina dejo de recordarlo». ¿Cuál respuesta es más coherente con el enfoque de la lección?
🔭 Una pregunta antes de intervenir
Antes de recomendar una técnica de cambio, identifica primero qué comportamiento concreto se desea modificar y pregunta qué ocurre con la capacidad, la oportunidad y la motivación de esa persona en su contexto real.
Aplicación profesional: comprender el cambio de comportamiento permite pasar de recomendaciones genéricas a apoyos más relacionados con las barreras observadas, sin asumir que toda dificultad representa falta de interés.
Conclusión
El cambio de comportamiento no puede explicarse únicamente mediante información o voluntad. Saber, querer y hacer representan dimensiones relacionadas, pero diferentes.
El modelo COM-B organiza esta complejidad mediante tres componentes: capacidad, que incluye conocimiento y habilidades; oportunidad, que representa condiciones físicas y sociales; y motivación, que incluye intenciones, emociones, valoraciones y hábitos.
Este marco también modifica la lógica de intervención. Antes de decidir qué apoyo ofrecer, conviene comprender cuál es la barrera. Una dificultad de conocimiento, una limitación del entorno y un problema de mantenimiento no requieren necesariamente la misma respuesta.
El cambio, además, es un proceso. Las personas pueden considerar, preparar, iniciar, interrumpir y volver a intentar una conducta. Reconocer esta dinámica permite proporcionar apoyo sin reducir el comportamiento a obediencia o fracaso.
La siguiente lección, Prevención y educación en salud bucal en el entorno de la práctica odontológica, trasladará estas ideas al consultorio y examinará cómo la educación y las intervenciones preventivas pueden incorporarse a la atención profesional.
🔭 Para seguir aprendiendo
- ¿Por qué repetir información puede ser poco útil cuando la barrera principal es de oportunidad?
- ¿Qué diferencia existe entre tener intención de cambiar y mantener una conducta?
- ¿Cómo cambia la relación profesional cuando una conducta se interpreta como resultado de varias condiciones y no solamente de voluntad?
Actividad de aprendizaje autónoma
Actividad: Diagnóstico conductual de una práctica de salud bucal.
Analiza el siguiente escenario construido: una persona conoce una práctica preventiva de salud bucal, sabe ejecutarla y afirma que desea mantenerla. Durante varias semanas logra realizarla con regularidad, pero cuando cambia su horario laboral deja de incorporarla a su rutina. Explica que llega con prisa a casa, algunos días no dispone de los recursos que utiliza habitualmente y después de varias interrupciones siente que «ya perdió el hábito».
- Identifica la conducta. Describe con precisión qué comportamiento debería observarse, evitando términos vagos como «cuidarse más».
- Explica la capacidad. Identifica qué elementos del escenario muestran capacidad y señala si aparece alguna barrera en este componente.
- Explica la oportunidad. Identifica qué condiciones físicas, temporales o sociales podrían favorecer o dificultar la conducta.
- Explica la motivación. Relaciona intención, rutina y percepción de pérdida del hábito con este componente.
- Distingue inicio y mantenimiento. Explica por qué haber realizado la conducta durante varias semanas no garantiza que permanezca estable.
- Relaciona barrera y apoyo. Para cada componente de COM-B, explica qué tipo general de apoyo tendría sentido si ese componente fuera la principal dificultad.
- Evita una explicación simplista. Redacta una frase que muestre por qué atribuir el problema exclusivamente a falta de voluntad sería insuficiente.
- Integra. Redacta de 300 a 400 palabras explicando cómo COM-B permite comprender el caso de manera más completa.
🗂 Construye tu diagnóstico COM-B
Completa los componentes y genera una guía de interpretación.
🎯 Evidencia de logro
Tu producto demuestra comprensión cuando diferencia conocimiento, intención y conducta; explica capacidad, oportunidad y motivación mediante elementos concretos del escenario; distingue adopción de mantenimiento y evita atribuir automáticamente las dificultades a falta de voluntad.
Formato de entrega: PDF de dos páginas como máximo. Primera página: matriz COM-B del escenario. Segunda página: explicación integradora de 300 a 400 palabras.
Cuando una recomendación no se convierte en conducta, ¿qué cambiaría en tu interpretación si antes de juzgar la motivación examinaras la capacidad y la oportunidad?
Referencias bibliográficas
- Department of Health and Social Care, Welsh Government, Department of Health Northern Ireland, & NHS England. (2025). Delivering better oral health: An evidence-based toolkit for prevention. Chapter 3: Behaviour change.
- Michie, S., van Stralen, M. M., & West, R. (2011). The behaviour change wheel: A new method for characterising and designing behaviour change interventions. Implementation Science, 6, 42.