Ballet, métodos y técnicas

Introducción

Ballet, forma de danza teatral que se desarrolló en la Italia del renacimiento (1400-1600). La técnica del ballet consiste en posiciones y movimientos estilizados que se han ido elaborando y codificando a lo largo de los siglos dentro de un sistema bien definido, aunque flexible, llamado ballet académico o danza de escuela. La palabra ballet también se aplica a la agrupación de artistas que lo representan.

Cada composición suele estar, aunque no inevitablemente, acompañada por la música, el decorado y el vestuario. La danza de puntas suele ser considerada como sinónimo de ballet, aunque también se puede prescindir de ella. Debido a que los pasos fueron denominados y codificados por primera vez en Francia, el francés es el lenguaje internacional del ballet.

Descripción general del ballet

Se origina en la Italia del Renacimiento (1400-1600).
Sus máximos representantes fueron Anna Pavlova, Alicia Markova, Margot Fonteyn.
Su principal rasgo característico es que todos sus pasos son estructuradamente armados.
Según su estilo el ballet puede ser: romántico, clásico, de Diaghilev y moderno o contemporáneo.
El ballet romántico se originó durante el romanticismo, siglo XIX.
El ballet clásico fue creado bajo de Jean Georges Neverreo en el siglo XVIII.
El ballet de Diaghilev fue inventado por el ruso Mickhai Fokine en el siglo XIX.
El ballet moderno o contemporáneo se creó en 1929, después de la muerte de Diaghilev.

Técnica y estilo

La base de la técnica del ballet es la rotación externa de piernas y pies: cada pierna gira hacia afuera desde la articulación de la cadera de manera que los pies formen un ángulo de 180° sobre el suelo.

Esta posición girada no es exclusiva del ballet; también se utiliza en la danza de otros lugares, como ocurre en la Bharatanatya, la danza clásica de la India.

El ballet comprende cinco posiciones específicas y numeradas de los pies, las cuales constituyen la base de casi todos los pasos posibles. También existen las posiciones correspondientes para los brazos, que generalmente se mantienen con los codos suavemente curvados.

La técnica del ballet acentúa la verticalidad. Puesto que todos los movimientos de los miembros del bailarín proceden del eje vertical del cuerpo, todas las partes del mismo deben estar correctamente centradas y alineadas para permitir la mayor estabilidad y comodidad del movimiento.

La verticalidad implica resistencia a la gravedad, un concepto que es ampliamente desarrollado en los pasos de elevación, como los saltos. El ballet posee mucha variedad de pasos, incluyendo los que exigen a los bailarines, mientras están en el aire, girar, batir las piernas o los pies al mismo tiempo, o cambiar la posición de las piernas.

Tradicionalmente se ha considerado que los pasos de elevación más exigentes eran competencia especial de los bailarines masculinos, pero, en realidad, pueden ser ejecutados por virtuosos de ambos sexos.

El empeño por eliminar la gravedad culminó con la invención de la danza de la punta del pie, también llamada danza sobre las puntas o trabajo de puntas.

La danza de puntas se desarrolló en los comienzos del siglo XIX, pero no llegó a ser ampliamente utilizada por los bailarines hasta 1830, cuando la bailarina italo-sueca Maria Taglioni demostró sus posibilidades de expresión poética. El trabajo de puntas es patrimonio casi exclusivo de las mujeres, aunque los hombres pueden emplearlo en algunas ocasiones.

El término línea en ballet se refiere a la configuración del cuerpo del bailarín, ya sea en movimiento o en reposo. Una buena línea es en cierto modo producto del físico con que nace el bailarín, pero, además, puede desarrollarse y mejorarse mediante el entrenamiento.

En el ballet, determinadas conexiones entre los brazos, las piernas, la cabeza y el torso se consideran particularmente armoniosas, mientras que otras no, a pesar de que puedan ser perfectamente aceptables en otras formas de danza.

Se opta por amplios movimientos del conjunto de los miembros en lugar de movimientos cortos y aislados de partes individuales del cuerpo. A veces se habla del ballet en términos de movimiento hacia arriba y hacia afuera; idealmente, podría parecer que los miembros del bailarín se extienden hasta el infinito.

Métodos

Hay diferentes tipos o sistemas de preparación de los estudios de ballet, siendo cuatro los principales, más tres derivados importantes, estos son:

el Ruso: método Vaganova, de la profesora de ballet Agrippina Vaganova (1879-1951).
el Italiano: Enrico Cecchetti.
el Francés.
el Danés: August Bournonville (1805-1879).

Métodos derivados

el Inglés: Royal (Royal Academy of dance). Basado en el método Vaganova
el Estadounidense: basado en la tradición del Ballet ruso (inicialmente Fokine y Balanchine, a mediados del siglo XX maestros rusos de la escuela Vaganova).
el Cubano: impulsado por Alicia Alonso.
El Ballet o Danza Clásica es una forma de danza específica, ya que sus movimientos se enseñan a través de métodos y técnicas “claves”. A diferencia de otras danzas, en el ballet, cada paso está estructuradamente armado.

A veces se piensa que la danza clásica se limita exclusivamente a piernas y brazos, pero en cualquier movimiento que se ejecute, participaran invariablemente: las manos, brazos, tronco, cabeza, pies, rodillas; en fin todo el cuerpo hasta sus más ínfimas partes, en una conjunción de dinámica muscular y mental.

Para iniciar los estudios de la danza clásica, tomando como ejemplos a bailarines consagrados, se puede decir que la edad ideal es a partir de los ocho años. Ya que es la edad en que siendo niño se va aprendiendo a reconocer el ritmo y el espacio en el cual se mueve.

Uno de los elementos utilizados en este danza, es “la barra” que es una larga y delgada pieza de madera o metal utilizada como apoyo en los primeros ejercicios de la clase. Las posiciones de las piernas fueron codificadas por Beuchamps y hay seis posiciones básicas:

1ª posición. Los dos pies en línea recta, unidos por los talones.
2ª posición: Los pies en la misma línea recta, pero separados por unos 30 centímetros
3ª posición: Los pies juntos unidos por su parte media uno delante del otro.
4ª posición: Los pies separados en línea vertical hacia delante separados unos 25 centímetros.
5ª posición: los pies se unen en sentido inverso; ambos talones mirando hacia fuera, juntándose así los dedos del pie de uno con el talón del otro.
6ª posición: los dos pies juntos y unidos por el lateral interior de los pies.